Presentismo laboral: guía y puntos claves

Präsentismus

El presentismo laboral es ya una práctica frecuente en España, y es realmente un problema. El incremento de empleados que están presentes en el puesto de trabajo sin hacer nada productivo es una tendencia en auge que sufren tanto empresas privadas como públicas. 

El presentismo laboral es una problemática del siglo XXI que se traduce en una falta de productividad del empleado a pesar de que asiste todos los días a la oficina o a su puesto de trabajo. La necesidad de alargar la jornada laboral innecesariamente solo por aparentar trae consigo importantes consecuencias para las empresas y para su imagen, para el ambiente de trabajo y para la salud de todo el personal. 

A continuación, presentaremos la manera de detectar el presentismo laboral en tu compañía y, lo que es más importante, cómo podemos prevenirlo. 

¿Qué es el presentismo laboral?

El presentismo laboral en las empresas ocurre cuando un empleado acude presencialmente a su puesto de trabajo y cumple su horario laboral, o incluso lo excede, pero realmente no trabaja ni aporta nada más allá de su presencia. El empleado está físicamente, pero con la mente en otro lugar.

En esos casos, el trabajador no dedica su tiempo a realizar sus tareas o nada que contribuya a cumplir los objetivos de la empresa. En cambio, dedica ese tiempo a otras tareas menos productivas y, frecuentemente, son tareas de ocio o de interés personal. En algunos casos, estos trabajadores cumplen más horas de las acordadas en su jornada laboral, pero sin un aumento en la productividad, pues no están dedicando el tiempo a cumplir requerimientos profesionales. 

Por lo tanto, es un problema que afecta a las empresas y que merece la pena investigar para conocer sus motivos y orígenes. 

Factores que influyen en el presentismo laboral

Existen dos factores principales para el presentismo laboral: el factor personal y el factor corporativo. 

El factor personal

La falta de interés del empleado hacia las actividades diarias de la empresa por problemas o motivos personales pueden hacer que el empleado ocupe físicamente su puesto, pero simplemente eso. Ocupa el lugar de trabajo, pero descuida las tareas profesionales. Algunas de esas situaciones pueden ser:

  • Problemas en sus relaciones familiares o personales
  • Problemas emocionales
  • Padecer una enfermedad o un trastorno mental
  • Bajo estado de ánimo
  • Mala relación con los compañeros
  • Falta de concentración

El factor corporativo

En este caso, la responsabilidad recae en la empresa, ya que el problema nace por un problema corporativo o por una mala gestión. Algunos ejemplos son: 

  • Falta de identificación con los valores de la empresa
  • Carga de trabajo excesiva
  • Asignación de tareas para las que el empleado no tiene formación ni conocimientos
  • Falta de comunicación con el equipo de trabajo o con los superiores
  • Objetivos profesionales poco realistas
  • Falta de herramientas para realizar las tareas
  • Miedo al despido

Datos del presentismo laboral en España

La situación del presentismo laboral en España es preocupante, ya que la mayoría de las empresas del país lo sufre. Hay una tendencia y una costumbre a valorar excesivamente el tiempo que se pasa en el puesto de trabajo más que a valorar la productividad. Hay responsables que, a día de hoy, exigen la presencialidad más que la productividad. Cuentan más las horas que los resultados.

Según un informe sobre absentismo y presentismo realizado por Adecco, un 43,75 % de las firmas españolas sí dice observar prácticas de presentismo entre sus trabajadores. Este tipo de presentismo aparece principalmente como:

  • Ausencias por tabaquismo
  • Descansos excesivos en el tiempo para tomar café, desayunar o almorzar
  • Falta de puntualidad al iniciar la jornada y salidas antes de tiempo
  • Tiempo dedicado a correos electrónicos personales, redes sociales, navegar por internet
  • Ausencias injustificadas
  • Ausencias breves y repetitivas

Según este mismo informe, el coste del presentismo está estimado en “un millón de trabajadores en toda España. De ahí que el coste total del presentismo para la economía nacional oscile, según los supuestos utilizados, entre 1.100 y 3.300 millones de euros anuales”.

Según el diario Expansión, solo el 6 % de las empresas limita el horario de las reuniones como medida para evitar la prolongación de la jornada y así evitar el presentismo.

Consecuencias del presentismo laboral

Las principales consecuencias del presentismo laboral no solo impactan al empleado, sino también al negocio. Algunas de las consecuencias empresariales son:

  • Impacto negativo en las finanzas
  • Aumento del absentismo laboral
  • Disminución de la productividad
  • Pérdida de talento por los empleados que buscan nuevas oportunidades y dejan la compañía
  • Pérdida de reputación de la empresa ante los clientes
  • Cambios en el estado anímico de los empleados

Está comprobado que el presentismo laboral es más costoso para las compañías que el absentismo laboral. Y es que, el presentismo lleva al absentismo y, luego, a la renuncia de los trabajadores a su puesto de trabajo. 

Son muchos los empleados que no quieren tener un trabajo donde se les obligue a estar sin más, ya que esto impide la conciliación entre la vida laboral y la personal. Por eso, finalmente el trabajador decidirá buscar otro empleo antes que sentirse presionado por una presencialidad que no tiene sentido. Es entonces cuando tener que reemplazar al empleado requiere de una inversión importante de tiempo y dinero por parte de la empresa. Especialmente si ha de formarlo antes en el uso de alguna herramienta, normativa o tarea. Todo esto afecta a los objetivos de la empresa, que probablemente no estarán siendo alcanzados debido al presentismo. 

Otro punto importante que destacar es que este fenómeno no permite que los supervisores noten la falta de productividad de un empleado porque ellos ven a la persona en su puesto de trabajo. Como dato curioso, los mejores empleados son los primeros en practicar el presentismo porque suelen asistir al trabajo aun cuando están enfermos o tienen problemas personales, y también suelen trabajar más horas de las que deberían. Esto les ocasiona, algunas veces, problemas de salud que pueden llevar al absentismo y a su posterior renuncia.

Por último, el presentismo laboral también afecta la imagen de la empresa ante los clientes, ya que la constante rotación de personal o la falta de respuesta oportuna lleva a que el cliente desconfíe de la compañía y prefiera buscar otra solución en la competencia. 

¿Cómo prevenir el presentismo laboral?

Detectar el presentismo laboral es importante para actuar a tiempo y prevenirlo. Es importante adoptar medidas, como algunas de las siguientes opciones:

  • Crea una cultura laboral que permita al empleado ausentarse cuando lo necesite

Está comprobado que una empresa reduce el presentismo laboral cuando motiva al empleado a quedarse en casa en los primeros días de una enfermedad contagiosa o que lo incapacite para realizar sus actividades laborales. El motivo de esto es que los empleados pueden descansar los días necesarios para recuperarse de su enfermedad y no contagiar a los demás. Hay situaciones excepcionales, como la enfermedad de un hijo o de un progenitor, donde un empleado puede necesitar ciertos días para atenderlos, y es humano comprenderlo y no forzar a que acuda al trabajo. 

  • Evalúa las responsabilidades de los empleados

Al analizar la carga laboral de cada empleado hay que asegurarse de que las tareas están correctamente distribuidas. En caso contrario, el empleado se siente abrumado con el gran número de actividades que debe realizar. Del mismo modo, la tarea asignada no debe superar al empleado e ir más allá de sus capacidades o necesitar el uso de alguna herramienta de la que no disponga. Una carga de trabajo justa y adecuada es lo más recomendable.

  • Garantiza un ambiente de trabajo agradable

Este factor involucra cuidar la ergonomía para reducir los accidentes laborales comunes y tener un lugar de trabajo con las condiciones adecuadas. Promover la comunicación honesta entre compañeros de trabajo y superiores sin exigir presencialidad sin más es fundamental.

  • Incluye políticas relacionadas con el trabajo remoto

Si tu empleado es incapaz de desplazarse a la oficina, siempre puedes ofrecerle la opción de que realice una actividad específica de manera remota. De este modo, él podrá manejar su tiempo y cumplir sus tareas profesionales. Además, podrá cuidar de su salud o atender una situación personal. El trabajo en remoto es una solución a este problema, ya que permite a los trabajadores realizar toda su jornada de trabajo desde su casa o hacerlo en los días acordados y tener así una jornada mixta semanal entre la oficina y el hogar.

  • Realiza encuestas a los empleados sobre el presentismo laboral

Permitir que los empleados se expresen anónimamente sobre su tendencia a practicar el presentismo laboral permite indagar en las razones exactas por las que lo hacen. Una encuesta bien realizada y con un análisis correcto permite obtener datos muy valiosos. Según los resultados que obtengas, sabrás cuál medida de prevención puedes aplicar en tu empresa.

Maneras de detectar el presentismo laboral

El presentismo puede detectarse observando actitudes y resultados. Algunos de los aspectos que hacen sospechar del mismo son: empleados visiblemente cansados o enfermos, incremento en los errores, disminución de la calidad del trabajo finalizado, personal que trabaja más horas de las necesarias, una atención al cliente que no cumple con las expectativas, o reuniones donde los trabajadores expresan desinterés o baja identificación con los objetivos de la compañía. 

Si tienes muchos empleados y la productividad no es la esperada, deberías comprobar si el presentismo es el problema.

Pautas para evitar el presentismo laboral

El enfoque preventivo es la mejor opción que puede adoptar una empresa ante este problema. El presentismo laboral puede ser evitado si planeas una estrategia de trabajo que contenga las siguientes pautas:

Establece políticas que estimulen el tiempo libre y la flexibilidad horaria

Las empresas que promueven una política que estimula el tiempo libre una vez que el empleado sale del ambiente de trabajo tienen altos índices de productividad. Gracias a estos beneficios, los empleados sienten lealtad y compromiso con la empresa.

La flexibilidad horaria bien acordada por ambas partes es una mejora significativa que permite al empleado compaginar tareas personales (como, por ejemplo, llevar a los hijos al colegio o ir al banco) con las tareas profesionales, y aumentar su grado de satisfacción y compromiso.

Promueve los beneficios relacionados con el cuidado de la salud

Los altos niveles de estrés causados por el trabajo pueden ocasionar problemas a los empleados, y adoptar medidas que ayuden a disminuir estos niveles son bienvenidas. Ofrecer beneficios sociales, como descuentos en gimnasios, un seguro médico privado, jornadas de vacunación, terapias de relajación o charlas motivacionales, son ejemplos de opciones para motivar a los empleados y contribuir a su bienestar personal.

Crea estrategias para monitorear el estado de la empresa

Para evitar el presentismo laboral es crucial saber qué opinan los trabajadores. Encuestas anónimas o reuniones de equipo bien dirigidas son una potente herramienta que permite detectar los problemas internos a tiempo para tomar medidas en el asunto. A su vez, es vital para la empresa realizar una evaluación del desempeño en la que se valore y se enfoque correctamente la carrera profesional del trabajador dentro de la compañía. 

Conclusión

A modo de conclusión, el presentismo laboral es una problemática actual que tiene remedio y este puede evitar pérdidas económicas y de reputación de la empresa. Detectarlo a tiempo para solucionarlo es clave, y prevenirlo también. Una empresa no debe escatimar esfuerzos en mantener a los empleados motivados y tener una estructura adecuada para ser productiva en el competitivo mercado de la globalización.

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